El primer Círculo de Silencio del año denunció las duras condiciones que sufren miles de migrantes en el frío invierno

Inmersos en este temporal que está azotando a Europa de lluvias, frío y nieve, la Mesa de Atención y Acogida de Migrantes y Refugiados de la Diócesis de Cádiz y Ceuta quiso tener presentes en el Círculo de Silencio, celebrado en la Plaza de la Catedral de Cádiz, a los millones de migrantes y refugiados que viven en condiciones muy penosas y difíciles en los campos de refugiados, en la calle y centros de internamiento.

Al menos una treintena de migrantes han muerto por las bajas temperaturas en Polonia, Italia, Grecia, República Checa, Bulgaria, Albania y Rusia. Algunos de los fallecidos eran migrantes huidos de la guerra.

Durante esta acción, que se celebra los segundos miércoles de cada mes, se leyó un manifiesto en el que se alertó de que este drama ha alcanzado un grado más de desesperanza en un tramo de la frontera entre Bulgaria y Turquía, una zona protegida por un muro de alambres de espino para impedir el paso de migrantes, donde fueron hallados los cuerpos congelados de dos iraquíes en un bosque.

Además, en Italia, hasta el pasado sábado, han muerto por el temporal al menos ocho personas sin techo, cuatro de las cuales eran migrantes.

Por otro lado, en Alemania, la masa de aire polar estuvo a punto de acabar con la vida de 19 migrantes que habían logrado llegar al Estado de Baviera en un camión. El traficante abandonó el vehículo en un estacionamiento de una carretera al aire libre. Con temperaturas de 20 grados bajo cero, los migrantes se atrevieron finalmente a pedir ayuda. La policía pudo así rescatar a 14 adultos y 5 niños.

La ola de frío se ha convertido por quinto año consecutivo en una de las principales pesadillas para los cinco millones de refugiados sirios que habitan en los países limítrofes con Siria. De ellos, 1.100.000 millones en Turquía, en el Líbano y en Jordania, se consideran en situación de riesgo al vivir en campamentos informales donde proliferan las tiendas de lona y frágiles infraestructuras. Los más vulnerables y los más propensos a enfermar son los ancianos y los más pequeños.

Según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), 60.000 migrantes padecen, en los campamentos de Grecia, temperaturas extremas en condiciones precarias porque la UE no ha cumplido su promesa de reubicación y estas personas aguardan un reasentamiento en los diferentes países Europeos que se comprometieron a acoger a refugiados.

Imágenes difundidas por diversas ONG muestran el campo de Moria, al sur de la isla griega de Lesbos, totalmente cubierto por la nieve. El director de Médicos Sin Fronteras en Grecia, describió la situación que viven los migrantes como una prueba del fracaso de la gestión de la ayuda por parte de la ONU y la UE. Ambos organismos han recibido un presupuesto de 90 millones de euros para proteger de las bajas temperaturas a los migrantes en 50 campamentos preparados para el duro invierno. Sin embargo, tan solo 15.000 han sido trasladados hasta ahora a campos equipados para soportar las bajas temperaturas.

Asimismo, se aseguró que “esta ola de frío en Europa lo que ha demostrado realmente es la congelación que ha mantenido la propia UE a la hora de reaccionar para dar una acogida adecuada y digna a estas personas. Si todos los Estados hubieran reaccionado para cumplir con sus compromisos y el acuerdo de reubicación pactado, ahora habría mucha menos gente sufriendo”.

Tras la lectura del manifiesto, se mantuvo un riguroso silencio como signo de cercanía y solidaridad con estas personas migrantes y refugiadas y, también como reflexión sobre ¿cuántos refugiados más tienen que morir de frío antes de que la UE haga algo?

Círculo de Silencio

El Círculo de Silencio es una acción no violenta que se realiza en un espacio público, habitualmente un día fijo al mes, en solidaridad con los migrantes y refugiados y que apela a la conciencia de todos para que se busque una respuesta de justicia y de dignidad a las situaciones que viven estas personas.

Los Círculos de Silencio comenzaron en Toulouse a finales de 2007 en el seno de una comunidad franciscana. Hoy reúnen en Francia a varios miles de personas de distinta procedencia, en más de 180 ciudades, una vez al mes. Esta iniciativa se ha extendido por otras ciudades europeas como Ginebra, Varsovia, Trento, Bruselas o Liverpool. También en España, además de en muchas localidades de nuestra diócesis, se reúnen círculos silencio en ciudades como Madrid, Burgos, Granada, Jaén, Salamanca, Zaragoza, Sevilla o Valladolid.