
Silencio absoluto durante 30 minutos, velas encendidas, oración, testimonio público y reclamación de dignidad y hospitalidad para los migrantes y refugiados.
Un buen grupo de sacerdotes acompañando a la gente. Al mismo tiempo, en la Catedral de Tánger se celebró otro CIRCULO DE SILENCIO con la participación de unas cincuenta personas.
Se repetirá todos LOS SEGUNDOS MIÉRCOLES DE CADA MES.
Otras ciudades de las DOS ORILLAS están valorando realizar esta acción en sus lugares.
Un fraternal saludo,
MESA DIOCESANA DE ATENCION Y ACOGIDA DE REFUGIADOS
